ntura Taurina "Celestino Martín". Convocado por la Asociación Cultural Peña Taurina "Celestino Martín", las obras inéditas pueden tener dimensiones libres y se admiten todas las técnicas pictóricas. Sin identificación alguna del autor, llevarán un lema o consigna detrás del lienzo o bastidor y otra en un sobre cerrado en cuyo interior deberá ir el nombre y datos del autor dirigido a la Asociación Cultural Peña Taurina "Celestino Martín". c/ San Juan, 68 . 47770 Escucha (Teruel). (Teléfonos de contacto: 978 758 003 / 616 659 128). Plazo hasta el 31 de octubre.jueves, 26 de agosto de 2010
Convocado el concurso de Escucha.
ntura Taurina "Celestino Martín". Convocado por la Asociación Cultural Peña Taurina "Celestino Martín", las obras inéditas pueden tener dimensiones libres y se admiten todas las técnicas pictóricas. Sin identificación alguna del autor, llevarán un lema o consigna detrás del lienzo o bastidor y otra en un sobre cerrado en cuyo interior deberá ir el nombre y datos del autor dirigido a la Asociación Cultural Peña Taurina "Celestino Martín". c/ San Juan, 68 . 47770 Escucha (Teruel). (Teléfonos de contacto: 978 758 003 / 616 659 128). Plazo hasta el 31 de octubre.domingo, 8 de agosto de 2010
Libro: "Ecos del Toricuarto".
A finales de junio llegó a las librerías el libro del doctor y gran aficionado
Fernando Claramunt, “Ecos del Toricuarto”. Fue el genial pintor Pedro Escacena el que me puso al corriente de la impronta documental del mismo en lo que a pintura taurina se refiere, lo que hace de él un texto de amena e ineludible lectura. En él se recogen las reflexiones de profesionales y aficionados sobre la Fiesta expuestas en ricas tertulias en las que se acentúa la importancia que también tienen los pintores taurinos, haciendo del toreo un arte inmortal. Destacan nombres de ayer (Domingo, Ruano…) y de hoy, como el citado Escacena, Marcial Ortiz y Vicente Arnás entre otros.
Para los tertulianos, Roberto Domingo era ese impresionista cuyos carteles
Los derroteros del Toricuarto llegan a nuestros días con las figuras de Marcial Ortiz y Vicente Arnás. El primero sobresale por la manera de representar estampas tradicionales de la lidia en cuadros de pequeño y mediano formato. Arnás, en cambio, es ese artista de inagotable fantasía, creatividad e ironía que lo hacen impredecible para los taurinos clásicos. Este círculo de amantes de la Fiesta cuenta con un notario pictórico de excepción, Pedro Escacena. El pintor sevillano, con el que repasamos su trayectoria en Tercio de Pinceles en diciembre, muestra el regusto de manejar los trastos cuando sostiene la paleta y los pinceles. Hoy, sigue tomando la medida perfecta a los grandes en el ruedo, aunque en verdad es reconocido por ser el cronista de los andares toreros de su íntimo amigo Curro Romero. Y siempre, bajo la atenta mirada de su musa, su mujer Auror
a.
Arriba, paleta de Marcial Ortiz dedicada al autor, Fernando Claramut.
Sobre estas líneas, alegoría de Antonio Ordóñez de Pedro Escacena.
Sin duda, el libro es todo un repaso a los clásicos repleto de dibujos, dedicatorias, anécdotas y mucho sentimiento.
(Todas las fotos del libro "Ecos del Toricuarto" publicadas con permiso del autor)* * *
Libro: "Ecos del Toricuarto" de Fernando Claramunt López. Egartorre Libros - 2.010
jueves, 22 de julio de 2010
Museo Taurino "José Cabrera".
Durante unos instantes, La Macarena fue vestida de luto por unos aficionados a la muerte de Gallito (16-5-1.920). Luto que duró poco, pues fue denegado por la autoridad eclesiástica.
Antonio Bienvenida dedica a un amigo esta foto con historia. Se trata de su primera actuación en público en el año 1.934, siendo niño, en la misma finca de El Escorial en la que resultaría mortalmente volteado en 1.975. La nota reza: “ ...ahora, en el año 1.955, sigo toreando lo mismo, aunque el enemigo es más viejo y yo también. Un abrazo…”.
Para muchos toreros fuente de inspiración, Camarón de la Isla también quiso ser matador. Aquí, muy joven, vestido de luces.
* * *
El apacible reposo de una obra.
Entre Curro y un servidor o más bien al revés, entre amigos ¡qué más da!... lo cierto es que uno de los dibujos a grafito que más aprecio cuelga ya en las paredes de este museo cargado de historia. Es un retrato de Manolete acompañado de su esbelta figura cordobesa y el instante de su confirmación en Madrid. Me imagino lo mucho que conversará con las pinturas y apuntes de Ruano, Reus, Martínez de León y Escacena cuando, cada atardecer, Curro apague las luces de esta galería. Está en las mejores manos.
Uno de los cuadros en el Museo Taurino José Cabrera.
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Museo Taurino "José Cabrera". Lugar: c/ Mateo Inurria, 2. La Línea de la Concepción (Cádiz). Abierto de lunes a viernes a partir de las 12.00 h.
(Todas las fotos de Luis López)
jueves, 15 de julio de 2010
Exposición: "Génesis de una Tauromaquia" de Eduardo Naranjo.
“El picador”
Choca la negra ola del mïura
contra el aguijonazo de la pica.
En el ojo caliente del caballo
el terror se duplica.
Salta la sangre, brota a borbotones.
Se hace añicos el sol, la tarde quieta.
Hay un silencio turbio y amarillo.
El picador aprieta.
Aprieta el animal, cornea el peto,
dice a los cuatro vientos su bravura.
Se derrama lustral, como una ofrenda,
la sangre del mïura.
Una aguja de fuego cose el coso,
al estremecimiento del gentío.
La soledad del toro en su pelea
difluye como un río.
Sentir taurino que palpita muy vivo en la capital durante estos días de canícula.
"Salto de la garrocha" de Eduardo Naranjo.
viernes, 9 de julio de 2010
José Chaves según Salvador Villalba.

Entre sus obras destacan “Caída mortal” (1.863), con el dramatismo de un picador yaciendo en la arena en un escorzo similar al del “Torero muerto” de Manet. Otras obras de escenas cotidianas son “Los que saben divertirse” (1.879) y “Torero con mujer” (1.884), pero es recordado por ser el autor del primer cartel de toros ilustrado de la Feria de Sevilla, obra de 1.878. En él aparece un dibujo, no precisamente taurino, en la parte inferior que destaca el aspecto ganadero de la feria. Aun así, la contribución de Chaves sirvió como precedente a los carteles de toros posteriores.

Para conseguir el mayor realismo posible en sus magníficos trabajos, Chaves realizaba numerosos apuntes previos del natural, a lápiz o tinta, con un dibujo nervioso e incisivo que reforzaba la movilidad y los lances de la lidia. Un buen número de ellos quedaron sin pasar al lienzo cuando murió en 1.903.

"Pepe-Hillo y el picador Ortega" de José Chaves ("La Lidia" - 1.886)
(Los maravillosos dibujos de José Chaves han sido tomados de ejemplares de la revista La Lidia que pueden consultarse, desde el primero que data de abril de 1.882, en formato digital en la web de la Hemeroteca Nacional. Sin duda, un tesoro de enorme valor gráfico y testimonial.)
* * *
Y el mundo es un pañuelo... En esto que preparaba la presente entrada, apuntes en mano, cuando en ese Madrid de huelgas y guirigay, lejos del Mediterráneo que todo lo mece, Javier Conde contemplaba sereno las prisas y los agobios de los transeuntes en la glorieta de Embajadores. El torero, con su bonita dedicatoria, fundió para siempre en apenas tres líneas un ramillete de artes: prosa, pintura y una muleta con mucho arte.
Una vez más, pensé que en la vida nada es casual y todo causal. Gracias.
Arriba, autógrafo sobre apuntes. Reza: "Para mi amigo Luis, con todo mi cariño siempre, Conde"
Apuntes de Javier Conde visto por Luis López.
sábado, 3 de julio de 2010
Exposición: "Toros" de Enrique Pastor en Ceret.
Una recomendable muestra que estará en la Oficina de Turismo ( 1, Av. Clémenceau) hasta el 15 de julio.
martes, 22 de junio de 2010
Exposición: Coronado - Macaya - Morales - Pastor.
así, su majestuoso óleo y minuciosos dibujos a grafito (él mismo reconoce emplear poco más de ¡una hora! en ellos), están acompañados, y esa es la novedad, por apuntes en tinta sobre papel de 30 x 40. Eloy nos cuenta un secreto: para realizarlos, solamente moja el pincel un par de veces hasta que se agota y… ¡ahí queda eso!. El acabado realista del resto de sus obras es, en cambio, resultado del análisis de la corrida más allá del arrimón de un torero. Conserva sin ir más lejos, ese aroma romántico de tardes morantistas. De arriba abajo, obras de Macaya, Coronado, Morales y Pastor que se exponen en la Galería Alcolea.

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Sobre estas líneas, dos de los apuntes en tinta de Eloy Morales.
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martes, 15 de junio de 2010
Calamaro en salsa brava.
(De "15 de Septiembre", ranchera del inigualable guanajuatense José Alfredo Jiménez)
A la llamada a filas en defensa de la Fiesta en los últimos días, los reservistas no se han quedado atrás. Calamaro y Sabina son buenas muestras de ello.
Andrés Calamaro nunca ha ocultado el magnetismo que tiene para él la lidia al mostrar alusiones taurómacas en canciones como “El tercio de los sueños” y “Media Verónica”. Ahora, en ejercicio de su libertad de pensamiento, rechaza el clásico paquete de ideas progresista que no quiere las corridas en general y en Cataluña en particular. Sin llegar al ensayo inteligente, propio de autores como el francés Francis Wolff y su muy recomendable “Filosofía de las corridas de toros”, el rechazo antitaurino, “progre” o no, evita conocer lo desconocido admitiendo las opiniones de políticos y voceros que tratan de normalizar y homogeneizar ideas. Si siguen apareciendo datos como los desvelados hoy por Gonzalo Santonja en la presentación de su libro “Luces sobre una época oscura (El toreo a pie en el s. XVII)”, podemos datar en 1.663 el contrato más antiguo de una terna de toreros, lo que añadiría 100 años más de historia a nuestras corridas de toros. Toda una tradición popular que no admite limitación.
Me contaba un amigo que en su pueblo lo normal es que a los críos, cuando se les entra con los brazos por delante y los dedos en punta dispuestos a modo de pitones, les salga de forma natural el más genético de los recortes. Esa libertad de acción de jugar con el toro nunca podrá ser encarcelada ni por el dogmatismo progresista ni la indiferencia conservadora. Calamaro, como muchos otros, se cruza al pitón de la incorrección política, de donde vienen feas cornadas pero también hermosos triunfos sobre el toro de la ignorancia.
Arriba, "Calamaro, de golpes y alamares", tinta sobre papel de Luis López.
domingo, 13 de junio de 2010
Exposición: López Canito.
e en el Club Taurino de Pinto en Madrid (c/ Alfaro, 18). Al acto de inauguración celebrado el pasado viernes, asistieron miembros de la agrupación taurina y el propio pintor, el cual presentó la muestra formada por obras clásicas y lienzos recientes. Como entreacto se proyectaron imágenes del joven becerrista de Monterrey Jesús Torres “Jesusín”, un chaval de 10 años que, pese a su corta edad, ya ve en José Tomás el modelo excelso de la quietud y el temple.
ración por el diestro de Galapagar muestra López Canito en muchos de sus lienzos. Su pintura de aire costumbrista y siempre comprometida con la Fiesta, toma tierra en Madrid después del reciente periplo del pintor por tierras aztecas. “Mientras espero o viajo en el avión, suelo dibujar lo que luego pinto… ¿para qué sino están los viajes?”, exclama con simpatía. Y es que cualquier momento es bueno para que este artista madrileño esboce su “Tarde de toros” o ese “Tendido de los sastres”, en el que parte del público que pide la oreja del toro que dobla está en un terraplén por encima del nivel de los tendidos. Si Belmonte dijo que “se torea como se es”, os aseguro que en la inconfundible pintura de José yace la huella de su personalidad caricaturesca, vivísima y entrañable. Conocer su obra es acercarse a uno de los grandes de la cartelería taurina de siempre.
Arriba dcha, dos obras de López Canito disputan protagonismo a la joven promesa del toreo mexicano, "Jesusín".Izda, José Tomás visto por Canito.
Abajo centro, "Tarde de toros" y el pintor junto a su "Tendido de los sastres".
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Exposición: López Canito. Club Taurino de Pinto (c/ Alfaro, 18 - Madrid). Horario: Martes a viernes, de 17:30 a 20 h. Sábados y domingos, de 12 a 14 h.
viernes, 4 de junio de 2010
Pintores taurinos: Pancho Flores.
Pancho Flores, diciembre 1981.
Hasta la llegada de Carlo
s Ruano Llopis a México, la pintura taurina en ese país carecía de tradición. De hecho, el gran artista levantino dio pie a la escuela mexicana. Fue a raíz de un encuentro con el genio valenciano cuando Francisco (Pancho) Flores (México, 1919 – 1984), se animó a dedicarse de lleno a la pintura. Antes, aquel joven autodidacta y romántico en el concepto de su obra, dibujaba historietas y esbozaba maravillosos apuntes del natural. Su extraordinario dibujo, sin endurecer el movimiento de los lances como si estuvieran vivos toro y torero, dio paso a un estilo en el que daba muestras de no contentarse con plasmar figuras en el lienzo. Trataba de dar la mayor expresividad al rostro de los toreros una vez había llegado a sus almas como artistas.
