Nivel alto el de este concurso que reunió a unos 30 artistas de todos los rincones taurinos. ¡Enhorabuena a los premiados!.
Nivel alto el de este concurso que reunió a unos 30 artistas de todos los rincones taurinos. ¡Enhorabuena a los premiados!.
que estaba ante un torero valiente pero de gran sensatez taurina. Anunciado inicialmente mano a mano con Perera, dejó atrás al resto de la terna en un arrimón del que arrancó una oreja a cada toro pese a la tacañería presidencial. Orejas que finalmente sumarían 45 las cortadas en 30 paseíllos en plazas de primera categoría, con uno de los mejores coeficientes del escalafón. Las dos puertas grandes de Las Ventas refrendaron la temporada más interesante del torero francés.
Alberti, que de alguna forma soñaba con vestirse de luces, encontró en el espada sevillano el alma cómplice de su deseo. Hubo una intentona por que figurara en su cuadrilla en un festejo anterior en Badajoz, pero finalmente el poeta se negó. En cambio, a las cinco y media de aquella tarde del mes de julio, Alberti acudió al patio de cuadrillas vistiendo un terno naranja y negro, traje, por cierto, de luto que Ignacio conservaba desde la muerte de Gallito en Talavera. Los minutos siguientes debieron ser sublimes y eternos, “con cierto encogimiento de ombligo...” como relataría después en su libro de memorias “La arboleda perdida”. Finalizado el paseíllo, el poeta andaluz había hecho todo lo que tenía que hacer aquella tarde en el ruedo: sentirse hechizado por las impresiones de la tarde, percibir la balsámica sensación del éxito en forma de aplausos y vítores y poco más. Al salir el primer toro, comprendió la astronómica distancia que hay entre un hombre sentado ante unos versos y otro de pie esperando la embestida del “ciego rayo sin límite” que es un toro de salida. Y de esta forma, terminada la corrida, se cortó la coleta. Una efímera carrera taurina que duró tan solo tres horas. Como así hizo de manera inesperada también Sánchez Mejías esa misma tarde.
"Diego Urdiales liándose el capote de paseo", Juan Ramón Jiménez, al enterarse del suceso, llegó a decir de manera sarcástica: “Me he enterado de que Alberti anda con gitanos, banderilleros y otras gentes de mal vivir… ¡Está perdido!”.
8), novela inédita hasta hoy de Ignacio Sánchez Mejías. El encargado de dar forma al texto original del matador sevillano no podía ser otro que Andrés Amorós, ensayista y devoto declarado de la figura del torero sevillano.
Sánchez Mejías según Luis López (tinta sobre papel).
Narración interesante en la que, de manera casi autobiográfica, Sánchez Mejías evidencia que pocas cosas han cambiado en la Fiesta en algo menos de 100 años.
s aficionados de Las Ventas abandonar la plaza con nostalgia y aires toreros en la última de la temporada. Y es que con los sones del pasodoble del maestro Penella (1.916), cuesta no echarse la mano izquierda a la cintura, espigar la figura y, con el programa de mano en la derecha, hacer un simulado paseíllo por las galerías de la plaza a la par que se sale. Y es que "si no fuera por esos ratitos...".
- Chaves - Palencia) con oficio el justito. Solo Paco Chaves puso ganas y emoción en los tercios de banderillas, dando la vuelta al ruedo en el quinto. A partir de ahí, si el toro era el protagonista tanto mejor para un público foráneo en gran parte. Que el segundo saltaba olímpicamente al callejón, aplausos; que el cuarto desarmaba al espada y le hacía huir en apretada carrera, tanto mejor; que se pide la oreja, se aplaude una vuelta al ruedo y luego se dan "palmas de tango", ¡será lo que toca hacer!. 
tan con frecuencia los que se visten de luces en un tono tan claro como misterioso aquello de que “la mejor faena es la que queda por hacer”. Este es también el lema de Paco Gabaldón, pintor de estudiado estilo autodidacta, cuya ob
ra tiene tanta técnica como observación; tantos apuntes vagabundeando sobre hojas de notas como precisas pinceladas sobre el lienzo.
o sin perder un estilo propio. Me comentaba este manchego que le encanta sorprenderse con las ocultas excelencias de otros pintores. Ese “¿cómo no se me ha ocurrido a mi?” que todos alguna vez hemos tenido en mente, pensamiento del todo preferible a hacer de cada foto un facsímile en el lienzo.