lunes, 13 de abril de 2009

De gestos está hecha la Fiesta.


Uno de los sucesos más impresionantes de estos días ha sido la actitud de Uceda Leal ante la adversidad de la muerte de su padre. Fallecido el día anterior, el torero madrileño no dudó en presentarse en el túnel de cuadrillas de Las Ventas pese a todo admitiendo que a su padre no le hubiese gustado lo contrario. Y tras eso, se descubre que toreó en similares condiciones cuando fallecieron su madre y su hermano hace tiempo. La historia se repite y con su gesto desaparecerán todas las dudas sobre su frágil carácter. De él siempre he admirado la forma que tiene de ir detrás del estoque, desbordante, siempre a matar. Y esta vez hizo lo mismo además con una cornada de insostenible reguero muslo abajo sobre su terno blanco y oro. Mató a la primera y el publico le ovacionó de manera emotiva cuando el toro dobló tras esos a veces eternos segundos.

Como leí estos días a Javier Hernández en El Adelanto de Salamanca, ¡ojalá haya matado para siempre su mala sombra!.




"Uceda Leal en un ahogado silencio", cera y tinta sobre papel de Luis López.

1 comentario:

Laíza... dijo...

Gostei muito dos seus desenhos... é o estilo que gosto de procurar na net pra implementar meu blog... passa lá www.emmcompanhia.blogspot.com